Yo adoro a Eva, pero a veces pongo mi oído en mute porque habla demasiado, y sonrío simpática para que no se de cuenta de que realmente no se de que me está hablando.
Luego se queja un poco de que pareciera que estuviera en las nubes, me dice, tú como que estás enamorada? y en mi silencio me respondo, no, sólo quería disfrutar de mis brillantes conversaciones conmigo.
Después de un rato, me empezó un dolor de cabeza autoinducido, como para huir de la escena... y me tropecé con Victor Vargas... un jockey del Lechuza Caracas, que sensación tan extraña, me habló con su mirada. Y me dijo: NO TE PREOCUPES, LA VIDA ES COMO EL POLO, sólo tienes que ensillar bien al caballo.
Y como diagnosticó el psiquiatra: Un poco de esquizofrenia, un poco de paranoia, un poco de neurosis = INOFENSIVA.
Hice pausa y antes de que comenzara el torneo le dije a EVA, sé que llevaba planeando esto todo el 2011, pero quiero volver a casa.
PARA RENUNCIAR A MI TRABAJO SE REQUIEREN DOS GRANDES BOLAS Y ENSILLAR BIEN ESTE CABALLO! Este juego de Polo lo gano yo, bocha muerta!
“No es lo que vivimos lo que forja nuestro destino, sino lo que sentimos por lo que vivimos”.
Marie von Ebner-Eschenbach
Marie von Ebner-Eschenbach
No hay comentarios:
Publicar un comentario